¿Por qué son tan jodidas las conmociones cerebrales?

Cuando era niño solía ver los fines de semana Tom y Jerry, uno de los dibujos animados más populares del mundo entero y una de las obras maestra de Hanna-Barbera donde uno podía ver la constante lucha del gato Tom de cazar y comerse al ratón Jerry, pero que siempre terminaba con el primero recibiendo la peor parte desde lo físico y nunca logrando su cometido.

Una de las cosas que más recuerdo era ver a Tom recibiendo fortísimos golpes a la cabeza que lo dejaban con su rostro en forma de sartén, con un enorme chichón u ondulando de un lado al otro. Este último un gran detalle que en la vida real resume perfectamente lo que es recibir una conmoción cerebral.

Max Verstappen reveló a The Red Bulletin que después de su recordado accidente sufrido durante el GP británico del 2021 sufrió secuelas por el resto de esa temporada donde logró su primer campeonato mundial de Fórmula 1 y que persisten hasta el día de hoy.

«Desde mi choque en Silverstone he tenido problemas de visibilidad, en especial en circuitos ondulados o aquellos que tienen carteles publicitarios en los costados. En esa carrera (Estados Unidos 2021) estaba luchando no solo con Lewis, sino que también ante esas imágenes borrosas.» – Max Verstappen en The Red Bulletin sobre su victoria en el GP de los Estados Unidos del 2021

En resumen: Verstappen sufrió después de lo ocurrido en Silverstone de una conmoción cerebral, un tipo de lesión tan compleja que no siempre aparece instantáneamente tras un impacto violento como le ocurrió a él.

¿Qué es una conmoción cerebral?

Según la Clinica Mayo:

Una conmoción cerebral es una lesión cerebral traumática leve que afecta la función cerebral. Muchas veces, los efectos son a corto plazo y pueden incluir dolores de cabeza y problemas de concentración, memoria, equilibrio, estado de ánimo y sueño.

Las conmociones cerebrales se producen por un impacto en la cabeza o el cuerpo, y se asocian a un cambio en la función cerebral. No todas las personas que sufren un golpe en el cuerpo o en la cabeza tienen una conmoción cerebral.

Durante una conmoción cerebral, el cerebro se desplaza hacia atrás y hacia delante, y choca contra las paredes internas del cráneo. La causa de este movimiento violento puede ser un golpe brusco en la cabeza y el cuello, o en la parte superior del cuerpo. Otra causa puede ser la aceleración o desaceleración repentina de la cabeza, que suele ocurrir durante un accidente automovilístico, en una caída en bicicleta o cuando dos deportistas chocan.

Los síntomas físicos de una conmoción cerebral pueden ser los siguientes:

  • Dolor de cabeza
  • Zumbido en los oídos
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Fatiga o somnolencia
  • Visión borrosa
  • Confusión o desorientación
  • Amnesia en relación con el evento
  • Mareos o destellos luminosos

Algunos síntomas de una conmoción cerebral pueden presentarse de inmediato. No obstante, en ocasiones, los síntomas no se presentan sino hasta días después de la lesión; por ejemplo:

  • Problemas de concentración y de memoria
  • Irritabilidad y otros cambios en la personalidad
  • Sensibilidad a la luz y al ruido
  • Dificultad para dormir
  • Sentirse sensible o deprimido
  • Cambios en el gusto y el olfato

Una conmoción cerebral no siempre aparece al momento de que el cerebro impacta sus alrededores y dependiendo de la persona está la afecta de diferente forma. Un claro ejemplo de esto es Oliver Askew, quien sufrió un fortísimo accidente en la recta final de la Indy 500 del 2020 y en las semanas posteriores sufrió de mareos, problemas para dormir, irritabilidad, dolores de cabeza y confusión. Aun así, el piloto del Arrow McLaren corrió cuatro carreras más antes de buscar ayuda médica por miedo de perder su lugar en el equipo.

Simon Pagenaud sufrió un espectacular accidente durante una sesión de prácticas de la carrera de IndyCar en Mid Ohio. El piloto francés quedó fuera por el resto de la temporada y en un inicio no mostró síntomas de haber sufrido una conmoción cerebral, pero con el pasar de las horas los síntomas aparecieron y a más de un año del accidente siguen persistiendo en lo que ha sido, según él un proceso de rehabilitación de altos y bajos.

«Las lesiones cerebrales no se comprenden del todo y en este viaje he aprendido sobre mí como atleta, como padre y como persona. Mientras sigo con mi rehabilitación, uno de mis grandes desafíos ha sido aceptar mi nueva vida y el no poder estar en el más alto nivel». – Simon Pagenaud

Otro caso es el de Isabella Robusto, piloto de desarrollo de Toyota Racing que actualmente compite en pistas cortas y campeonatos de GT. El año pasado sufrió una conmoción cerebral que la dejo fuera de las pistas por ocho meses, resaltando como este tipo de lesiones afectan de diferente forma a las mujeres de los hombres.

Foto gentileza de Phillip Goodman.

«Debido a nuestras diferencias neuroanatómicas y sistemas endocrinos, las mujeres pueden tener consecuencias diferentes en cuanto a lesiones cerebrales que los hombres, afectando directamente en su gravedad y recuperación. Hay más variables de las que conocía y muy poca investigación». – Isabella Robusto

Kurt Busch tuvo que retirarse el año pasado tras sufrir un accidente en la clasificación para la carrera de la serie mayor de NASCAR en Pocono y que sumado a varios problemas de salud (artritis) lo llevaron a dejar las competiciones de forma permanente.

NASCAR es una de las categorías lideres en cuanto a protocolos sobre el tratamiento de conmociones cerebrales. No obstante, la categoría de autos stock demoró años en crear un protocolo adecuado para tratar este tipo de lesiones. Hace 60 años los pilotos creían que las conmociones eran algo inexistente. De que era algo que nos les pasaría por llevar casco, pero hay muchos casos a lo largo de la historia como el de Leeroy Yarborough y Sam Ard.

Yarborough corrió en un sinfín de categorías dentro de los Estados Unidos, como también teniendo múltiples accidentes que lo llevaron a sufrir diferentes trastornos mentales que culminaron en su hospitalización en un instituto de salud mental tras intentar matar a su propia madre, murió en 1984 a los 46 años. Probablemente con los estudios que existen en el día de hoy hubiera sido diagnosticado con Encefalopatía Traumática Crónica o también conocida por sus siglas en inglés como CTE.

Ard fue un dos veces campeón de la serie Xfinity que a mediados de los 80s sufrió un fortísimo accidente durante una carrera en el óvalo de Charlotte que lo acabó alejando de forma permanente de las pistas. Años después fue diagnosticado con Alzheimer y murió en 2017.

Sin ir más lejos, un piloto habitual en su día de la Xfinity Series fue Eric McClure quien sufrió cuatro conmociones cerebrales por diversos accidentes, incluyendo una derivada de un fuertísimo choque en Talladega en la temporada 2012. Producto de ello, la vida de McClure fue deteriorada por problemas legales, cuando estranguló a su exesposa delante de sus hijos, y por problemas de salud, incluyendo el diagnóstico de una infección pulmonar y un trastorno musculoesquelético severo en el verano de 2019, lo que llevó a su fallecimiento en 2021.

El caso de Dale Earnhardt Jr

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Pero sin duda, el piloto que más abierto ha sido con este tema es el ex piloto de la serie mayor de NASCAR, Dale Earnhardt Jr. A pesar de una carrera deportiva exitosa con 26 victorias, entre ellas dos victorias en las 500 Millas de Daytona y cuatro victorias seguidas en Talladega entre 2001 y 2003, y cuatro top 5 de campeonato, incluyendo un tercer puesto en 2003, Earnhardt Jr. ha sufrido varias conmociones cerebrales, y compitió un total de 19 años y 631 carreras en la división mayor de la NASCAR, a pesar de esas dificultades.

En diversas entrevistas dadas en 2018, Dale Earnhardt Jr. comentó sobre su lucha contra los síntomas de conmociones cerebrales durante su carrera como piloto de NASCAR. La primera conmoción significativa ocurrió en 2002, describiendo la experiencia como un disparo cercano a su cabeza. Earnhardt Jr. ocultó sus problemas de salud hasta finalmente revelarlo en la recta final de la temporada y forzando a la categoría a hacer cambios.

«No quería decirlo hasta mejorarme y poder correr mejor» dijo Dale Jr, «Steve (Park – compañero de equipo en DEI) no pudo ocultar sus lesiones y lidió con muchas cosas que ‘no iba a ser el mismo’, ‘que la cagó’, ‘que está acabado’. En el garage muchas personas tenían ese tipo de ideas y yo no quería pasar por lo mismo. Así que no le dije a nadie».

El entonces piloto del Dale Earnhardt Inc le pidió consejos a Dale Jarrett, quien también tuvo un fortísimo accidente en Kansas el año anterior, sufriendo de una conmoción de la cual no se recuperó del todo hasta inicios del año siguiente. «No hay dudas de que eso probablemente afectó en su rendimiento» dijo el veterano piloto, «Dificulta tu habilidad de poder estar totalmente concentrado en lo que haces». Jarrett le recomendó tomarse un tiempo fuera de las pistas para recuperarse, pero él lo desestimó.

Años después reveló que sufrió entre 20 y 25 conmociones, siendo en 2012 cuando se sintió peor, cuando sufrió fatiga mental persistente, a causa de dos conmociones cerebrales sufridas entre los meses de agosto y octubre, uno por un accidente en una prueba en Kansas y otro por estar involucrado en un Big One en Talladega. En 2016, alcanzó su punto de ruptura con síntomas de visión borrosa y problemas de equilibrio que le impedían realizar tareas cotidianas como conducir al supermercado. Finalmente, confesó a su esposa, Amy Reimann, sobre sus síntomas y decidió retirarse para preservar su salud.

Dale Jr. admitió que nunca será el mismo después de estas conmociones, compartió su preocupación por los efectos a largo plazo en su memoria y personalidad, y que lee sobre las experiencias de otros atletas retirados con síntomas similares. El futuro comentarista de Prime Video valora las medidas de seguridad de NASCAR, como las pruebas de impacto y la presencia de un neurocirujano en cada carrera. Sin embargo, sugirió que se debe hacer más para proteger a los pilotos de ellos mismos, ya que muchos no admiten tener problemas para no poner en riesgo sus carreras. De hecho, Dale Jr. comentó en su cuenta de X que, cuando fallezca, donará su cerebro a la ciencia para contribuir a la investigación sobre las conmociones cerebrales, e incluso, en su mensaje de apoyo a Kurt Busch, habló de que la mejor forma para combatir los síntomas y controlar la ansiedad era desafiar al cerebro yendo a lugares concurridos como conciertos o supermercados.

Las conmociones cerebrales siguen siendo algo nuevo dentro del deporte motor y aun se sigue aprendido sobre la gravedad de este tipo de lesiones. Esto no es algo que se cura con aspirinas o paracetamoles con los casos variando dependiendo de la persona, al igual que las secuelas en el corto, mediano y largo plazo.

Lo vivido por Verstappen no puede ser celebrado o admirado como una proeza de hombría o de piloto como tal porqué puso en jaque su carrera, su salud, su histórica campaña y a sus colegas en pista. Más bien uno debe preguntarse si la FIA le hizo un adecuado seguimiento posterior tras lo ocurrido en Silverstone.

Por el otro lado, Max pudo haber dicho algo a los doctores sobre los problemas que estaba teniendo, pero estando en una reñida de campeonato y sumado al clásico arte de correr infiltrado de los pilotos hasta llegar al límite no era algo que iba a ser pillado a simple vista. No obstante, la haber tantos protocolos queda la sensación de que la FIA pudo haber hecho algo más como también preguntarse ¿hasta qué punto un piloto puede aguantar tantos embates?

A fin de cuentas, todo esto añade otra raya para la cebra de lo que fue una controversial temporada 2021 de Fórmula 1.

Nota del editor: Ignacio Rodríguez Amilivia participó en la redacción de este artículo junto a Alonso Manso Silva

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