Lo que el destino nos privó: Sean Edwards

A pesar del gran avance en medidas de seguridad en muchas competiciones en el siglo XXI, la pérdida de pilotos sigue golpeando al deporte motor, aunque sea menor con respecto a otras décadas. En la década de 2010, perdimos a pilotos experimentados que podían dar The Last Dance como Dan Wheldon y Justin Wilson, y pilotos con un futuro prometedor como Jules Bianchi, Anthoine Hubert y Guido Falaschi. Dentro de este último grupo está Sean Edwards, aunque su final no fue en un fin de semana de carrera, su partida fue dolorosa, porque su camino en sports cars y contra quienes se enfrentó, era el de un piloto con el potencial de marcar historia en las carreras de resistencia.

Sean Edwards, hijo de Guy Edwards, piloto que estuvo en 11 Grandes Premios de Fórmula 1 y ganador de dos carreras del Campeonato Mundial de Resistencia, nació en Londres en 1986 y se crió en la Principado de Monaco. Debutó en el karting a los once años y en 2003, dio inicio a su carrera en monoplazas, participando en los campeonatos Formula Ford británico y Formula Renault, destacando con un cuarto lugar en el primer campeonato. En 2005, se adentró en las carreras de GT, logrando el quinto puesto en el Campeonato Británico de GT y ganando el Campeonato FIA de GT3 de Europa al año siguiente.

Sean en sus días en la Fórmula Ford. Foto gentileza de Motorsport Images.

Después de disputar una temporada en el Campeonato FIA GT2 y de lograr un tercer puesto en la clase GT2 en las 24 Horas de Spa, en 2008 Edwards empezó su andadura en la Supercopa Porsche, año en el que logró su primera victoria. Entre 2008 y 2013, demostró ser uno de los pilotos más fuertes en los campeonatos monomarca de Porsche, logrando ocho triunfos en la Supercopa Porsche y ocho en la Porsche Carrera Cup de Alemania, siendo subcampeón en 2011 y 2012, por solo ocho puntos ante Nick Tandy y nueve ante su coequipero René Rast, respectivamente.

Lo importante es el buen rendimiento teniendo coequiperos fuertes, quedando por encima de pilotos en los campeonatos como el campeón de tres veces de American Le Mans y ganador de clase en las 24 Horas de Le Mans, Sascha Maassen, el campeón de dos veces de Porsche Supercup y dos veces campeón de la clase GTC de American Le Mans Series, Jeroen Bleekemolen, el campeón de ADAC GT, Christian Engelhart, y el campeón de clase LMGT3 del World Endurance Championship, Klaus Bachler, entre otros. Además, en 2012 Edwards ganó por primera vez sus 24 Horas de Dubái junto a Bleekemolen, Manuel Metzger y Ralf Schall en un Mercedes-Benz SLS AMG GT3 del equipo Black Falcon.

A la par de su carrera en el automovilismo real, Sean también competía en carreras virtuales, tanto en rFactor como en el iRacing, donde era un gran fanático.

Para el año 2013, Edwards exhibía sus habilidades en varios eventos destacados de resistencia. Después de finalizar cuarto en 2011, quinto en 2008 y 2012, y sexto en 2010, lideraba con solvencia la Supercopa Porsche durante gran parte de la temporada con tres victorias y siete top 5 en las primeras siete carreras, incluyendo un triunfo en Mónaco donde ganó por 20 segundos en una carrera que tuvo 16 vueltas. También logró triunfar en las 24 Horas de Dubái, formando parte del cuarteto del equipo Black Falcon junto con los pilotos Bernd Schneider, Bleekemolen y Khaled Al-Qubaisi, y las 24 Horas de Nürburgring junto con Schneider, Bleekemolen y Nicki Thiim, siendo destacado Edwards por su ritmo, compostura y capacidad para hacer buenos doble stints.

Además, en ese año, Edwards fue piloto regular de la American Le Mans Series en la clase GTC (reservada para Porsche 911 (997) Cup), donde alcanzó una victoria de clase GTC en la American Le Mans Series en Long Beach para el equipo NGT Motorsports junto con el venezolano Henrique Cisneros. En la Supercopa Porsche, Edwards sacó una ventaja de 18 puntos sobre Nicki Thiim; a falta de dos carreras en Abu Dhabi, parecía que sería el inminente campeón.

Foto gentileza de John Dagys.

A los 26 años, Edwards estaba en gran momento tanto dentro como fuera de la pista, ya que en la película «Rush» interpretó a su padre, Guy Edwards, quien ayudó a Niki Lauda tras su accidente de 1976, que forma parte de las escenas de la película, conduciendo el mismo Hesketh-Ford que su padre utilizó 37 años antes.

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Además, también actuaba en su rol como coach de pilotos, siendo contratado por el padre de Will Holzheimer, David Holzheimer, para instruir a sus hijos Will y Charles en el automovilismo. Edwards estaba en Australia porque Craig Baird intentó que él corriera en la fecha de Bathurst de la Porsche Carrera Cup australiana, pero como no se fructificó, Baird lo invitó a Edwards a un drive day en Queensland. Baird era quien estaba instruyendo a Will Holzheimer, pero Edwards tomó ese rol. Sin embargo, en un giro cruel del destino, esta actividad le costaría la vida al piloto.

El 15 de octubre de 2013, en el circuito Queensland Raceway, Edwards, de 26 años, era pasajero en un Porsche 911 (996) GT3 conducido por Will Holzheimer durante una sesión de coaching; sin embargo, cuando el coche se aproximaba a la Curva seis a alta velocidad, ocurrió una falla mecánica en los frenos. El vehículo continuó a través de una trampa de grava y chocó contra una barrera de neumáticos, y luego impactó con una pared de concreto, generando un gran incendio y muriendo Edwards en el acto. Por otro lado, Holzheimer estuvo casi un mes en coma y tuvo que pasar por cirugía de cintura para abajo debido a múltiples fracturas en las piernas y tobillos, a tal punto que tuvo que aprender a caminar de nuevo; además, no tenía memoria del accidente y sufría de depresión severa, trastorno de estrés postraumático y culpa, según un artículo de 2015. A día de hoy, no se sabe más del estado de Holzheimer.

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Se realizó una investigación para determinar las causas del accidente de Edwards. Holzheimer fue excusado por el trauma que sufrió y las autoridades confiaron en su declaración escrita, un hecho que la madre de Edwards, Daphne McKinley, no se opuso. Las autoridades de Queensland Raceway defendieron la seguridad del circuito, pero el 5 de febrero de 2016 se publicó el informe de la investigación. Se constató que la falla de frenos en el coche de Holzheimer eximía de responsabilidad a tanto a él como a Edwards y se criticaron las instalaciones del circuito, especialmente la curva, que no estaba diseñada para detener un vehículo a alta velocidad en caso de falla de frenos. Los modelos de diseño de pista de la FIA asumen un frenado efectivo, por lo que el análisis menciona que esto podría lograrse mejorando las trampas de grava y barreras, o al menos que los participantes sean informado de estos riesgos para minimizar el riesgo de lesiones graves. La trampa tenía grava por debajo de la profundidad recomendada y más piedras angulares, lo que afectaba su efectividad. Se criticó la barrera de neumáticos de dos filas en la Curva 6 por no cumplir con los estándares, ya que podía absorber menos energía que el diseño de tres filas introducido en 1998, el cual era más efectivo para impactos a velocidades superiores.

Edwards no pudo ser campeón póstumo ante Thiim, quién ganó las dos carreras de Abu Dhabi, y terminó subcampeón de la Supercopa Porsche en 2013. En la Petit Le Mans 2013, se hizo una pegatina conmemorativa del casco de Edwards para los coches que compiten en la final de la American Le Mans Series. En dicha carrera, NGT Motorsport se ausentó en honor a Edwards.

El legado de Edwards se mantiene vivo en forma de una organización no gubernamental llamada Fundación Sean Edwards, creada por su madre Daphne, que busca mejorar la seguridad en el automovilismo mediante la concienciación y la implementación de iniciativas de mitigación de riesgos.

Foto gentileza de Motorsport Images.

Aún cuando Edwards tenía un gran talento, demostrado en variados lugares y en competencias fuertes, en la memoria colectiva ha quedado relativamente en el ostracismo. De hecho, la Fundación Sean Edwards no ha hecho publicaciones de ningún tipo desde 2020. Una gran razón por la cual el nombre de Sean Edwards es subestimado radica en la falta de reconocimiento de la Supercopa Porsche, a pesar de ser una categoría telonera de la Fórmula 1. Esta competición ha contado con la participación de muchos pilotos que luego adquirirían estatus legendario en carreras de turismos y de resistencia, entre los que se incluyen René Rast, Kévin Estre, Matt Campbell, Richard Westbrook, Wolf Henzler, Earl Bamber, Jörg Bergmeister, Nicki Thiim, Richard Lietz y Mathieu Jaminet, entre otros. De hecho, actualmente nuevos «graduados» de esta competición están abriéndose paso en las grandes competiciones, como es el caso de Morris Schuring, quien ha ganado en la clase LMGT3 de las 24 Horas de Le Mans de 2023.

La infravaloración de los pilotos de la Supercopa Porsche no es nueva e incluso hay pilotos cuyo éxito está escondido al no ser una serie popular. Edwards no es el único, ya que Michael Ammermüller fue piloto reserva en 3 Gran Premios de Fórmula 1 con Red Bull en 2006, pero su carrera en monomarcas Porsche es impresionante, con 3 títulos y 11 victorias en la Supercup entre 2012 y 2022, además de ganar la ADAC GT Masters con Christian Engelhart. En tanto, Larry ten Voorde también cuenta con 3 títulos de la Supercopa Porsche, dos subcampeonatos, 14 victorias, así como 3 títulos de la Porsche Carrera Cup de Alemania y uno de la Porsche Carrera Cup de Italia. A pesar de su exitoso palmarés y 3 podios en el WEC, ten Voorde anunció su retirada para enfocarse en su academia de pilotos.

Para finalizar y resaltar el talento de Sean Edwards, comparto el video de Sean Edwards conduciendo bajo la lluvia en el trazado de las 24 Horas de Nürburgring, que combina el Nordschleife con el circuito GP, durante la Porsche World Cup en 2011. Edwards largó desde la séptima posición y, en una lluvia intensa, realizó durante las curvas del trazado GP un avance a la cuarta posición, en la que finalizó la carrera; sin embargo, la cámara onboard mostraba cómo Edwards iba al límite en el Nordschleife con buenas salvadas, demostrando su habilidad en condiciones difíciles.

Así hay que recordar a Sean Edwards, uno de los mejores talentos de su generación.

Sean Edwards 1986 – 2013

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