Retro: Simona de Silvestro y la leyenda de “Chuletas”

Simona de Silvestro hace su regreso a IndyCar después de seis años junto al Paretta Autosport, el primer equipo 100% femenino en participar de las 500 millas de Indianápolis y que cuenta con apoyo técnico del Team Penske. La piloto suiza tuvo que sufrir más de la cuenta para clasificarse a la gran carreras, participando del Bump Day con otro cuatro pilotos más, entre ellos el ganador 2018 de la Indy 500 Will Power.

de Silvestro correrá la Indy 500 de este domingo con un chasis Dallara que dos años atrás estuvo en manos del Juncos Racing; equipo de Indy Lights del Argentino Ricardo Juncos, y con el cual Kyle Kaiser dio uno de los grandes batacazos en la historia del Bump Day al eliminar al equipo McLaren y a Fernando Alonso de participar de la edición 2019.

Originalmente ese chasis estaba destinado por Juncos Racing para correr en circuitos y callejeros, pero luego del accidente de Kaiser en prácticas, el equipo tuvo que adaptar en tiempo récord ese mismo chasis para SuperSpeedway. Es muy probable que el chasis DW12 haya sido también propiedad del KV Racing; el equipo de Kevin Kalkhoven y Jimmy Vasser que cerró sus puertas en 2016 y varios de sus bienes fueron adquiridos por Juncos para poder correr en IndyCar con un programa parcial.

Correr en las 500 millas de Indianápolis es uno de los grandes momento que uno puede tener dentro del automovilismo desde el piloto que participara en una de las carreras de mayor renombre a nivel mundial a todo el detrás de escena para preparar el monoplaza. Horas trabajando en su aerodinámica, masajeando la carrocería para reducir su resistencia al aire para ganar velocidad junto a varios trabajos para poder alistar los detalles para lo que serán las siguiente dos semanas dando vueltas alrededor del Speedway a más de 360 km/h.

¿Pero que pasa cuando el auto en el cual pasaste todo ese tiempo trabajando queda destruido en un accidente y tienes que encontrar una solución? Eso le ocurrió al equipo HVM Racing y a la propia de Silvestro para la Indy 500 del 2011. La piloto suiza estaba en su segundo año compitiendo en la IndyCar Series tras haber emigrado a los Estados Unidos con 16 años, de Silvestro había hecho gran parte de su carrera en Norteamérica compitiendo en la Fórmula Atlantic, en 2009 ganó cuatro carreras y estuvo a nada de conseguir el campeonato. Al año siguiente estaba compitiendo a tiempo completo en IndyCar, llevándose los honores de novato del año de la temporada y de la Indy 500.

2011 tuvo al equipo de Keith Wiggins haciendo una gran inversión para el equipo #78, comprando un nuevo chasis Dallara como también una nueva suspensión trasera para las carreras en óvalos. La temporada partió con de Silvestro logrando su mejor resultado hasta ese entonces en la categoría con un cuarto lugar en St. Pete, a la semana siguiente en Barber terminó dentro del Top 10 con un noveno lugar. No obstante, las siguiente dos carreras en Long Beach y Sao Paulo fueron para olvidar.

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La edición 95 de las 500 millas de Indianápolis fue para recordar por diferentes razones, no solo por ser escenario de la última victoria de Dan Wheldon con una última vuelta que tuvo a Jr Hilldebrand chocando como líder cuando estaba tomando la curva cuatro, o de todo el drama que Andretti Autosport vivió para que sus autos se clasificaran y por ser la carrera aniversario de los 100 años (no la edición 100) desde la primera edición en 1911.

El accidente

La primera semana de prácticas estuvo marcada por las constantes interrupciones por lluvia que llevaron a que dos días tuvieran un final prematuro o la suspensión total de las actividades. En esos dos días de practicas, de Silvestro se ubicó en la posición 30 con un promedio de velocidad de 220 mph (354 km/h), seis millas más lento que el mejor registro por parte del canadiense Alex Tagliani (225.878 mph – 363.515 km/h).

19 de mayo, quinto día de prácticas, quedaban solo dos días para el fin de semana de clasificación/Bump Day. Antes de las 12:30 pm, de Silvestro perdió el control de su auto cuando una pieza de suspensión trasera colapsó en la North Chute (la pequeña recta que hay entre las curva tres y cuatro), acto seguido golpeó el muro por detrás para luego levantarse en el aire, terminando de cabeza arrastrándose en llamas por la superficie hasta llegar a la curva cuatro.

Este era el segundo accidente en menos de un año en el que de Silvestro sufrió quemaduras, en junio del 2010 chocó en el óvalo de Texas y que junto al deficiente trabajo hecho por los trabajadores de la pista que demoraron su rescate, la piloto sufrió leves quemaduras en uno de sus dedos y mano derecha cuando trató de salir de su auto.

Imágenes gentileza de IndyCar.

La oriunda de Thun sufrió quemaduras de segundo grado en ambas manos, pasando el resto del día en el Metodist Hospital para finalmente recibir el alta durante las horas de la tarde noche. El accidente puso en jaque su participación por el resto del fin de semana por diferentes factores; las lesiones, el estado anímico de ella y el estado del auto primario conocido como “Janet”.

En Gasoline Alley, el equipo estaba en la disyuntiva de reparar el auto o ir por el auto de repuesto para Wiggins, “Janet” era perdida total, “el auto esta completamente destruido. Ese era nuestro auto especial para Indy, el cual tomo de mucho trabajo. Tenemos que solucionarlo y por supuesto, de que ella (Simona) recupere también su confianza” dijo el británico a la prensa horas después del accidente. Finalmente, “Janet” fue declarado perdida total y tuvieron que recurrir al auto de respuesta, conocido como Porkchop o “Chuletas” en español.

Cuando de Silvestro regresó al Speedway lo hizo con las manos vendadas o como ella lo llamó con “guantes de Mickey Mouse”. Hablando con el New York Times, la piloto reveló que después del accidente se planteó seriamente si seguir o no con su carrera profesional, “no se si realmente necesito de esto” fue la reflexión que hizo tras pasar por uno de sus peores momentos.

Foto gentileza de Will Power.

“Chuletas”

“Chuletas” era un chasis Dallara del 2003 (IR-03) y que en ese entonces tenía una antigüedad de ocho años y un sobrepeso de sobre 30 kilos. Antes de la llegada del DW12, Dallara solía actualizar año tras año los chasis hasta 2005 cuando el IR-05 se volvió el chasis permanente de la categoría hasta 2011.

Antes del accidente, “Chuletas” fue un chasis propiedad del Andretti Autosport y con el cual Marco Andretti logró su primera victoria en IndyCar (Sonoma, 2006). Posteriormente con la fusión entre IndyCar y Champ Car en 2008, varios equipos de la categoría proveyeron de chasis a los nuevos equipos dada la escasez de piezas dentro de Dallara por la alta demanda.

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Desde 2008, el chasis pasó a estar en manos del Dale Coyne Racing, los cuales cedieron el chasis a HVM Racing para la temporada 2011, y que en un inicio fue el chasis de repuesto y que posteriormente pasó a ser el primario para el resto de la temporada.

El equipo había dado algunas vueltas alrededor del Speedway para una sesión privada realizada el sábado previo al inicio de las actividades para la Indy 500, como también para el primer día de las prácticas oficiales donde promedió una velocidad de 219.522 mph (353.286 km/h), cinco millas más lento que el mejor registro hecho por Ed Carpenter ese día con una velocidad de 224.786 mph (361.758 km/h)

Foto gentileza de IndyCar.

En la mañana del sábado, a solo horas del inicio del primer día de clasificación, de Silvestro recibió el alta por parte de los doctores de IndyCar. Al rato estaba participando en el Warm Up de 30 minutos, ubicándose en la posición 39 con un promedio de velocidad de 223.357 mph (359.458 km/h), cuatro millas más lento que el mejor registro hecho por Alex Tagliani de 228.184 mph (367.226 km/h)

El sobrepeso de 30 kilos iba a ser un serio problema al momento de hacer un competitivo Set Up para la clasificación. En Indy, los equipos corren los niveles mínimos de Downforce para ganar velocidad en las rectas, pero con los pilotos teniendo que correr de forma fina en las curvas para evitar perder el control del auto a más de 350 km/h.

El propósito del equipo #78 era simple: que de Silvestro se clasificara dentro de los 24 primeros, asegurando su lugar para la carrera y evitando ir al Bump Day del día domingo donde los últimos nueves lugares entraban en disputa para cerrar la grilla de 33 autos antes del pistoletazo de las 6 pm.

La clasificación

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Simona iba a tener con “Chuletas” tres intentos para poder clasificarse dentro de los 24 primeros. Una breve lluvia demoró su salida a pista para el primer intento pasada las tres de la tarde hora local. Con un promedio de velocidad de 223.681 mph (359.979 km/h), la suiza fracasó en su primer intento de sacar a Tomas Scheckter de la posición 24, pero aún así “Chuletas” mostró una velocidad consistente para los futuros intentos.

Horas después volvió a pista para su segundo intento, cuatro vueltas y mejoró su registro con un promedio de velocidad de 224.237 mph (360.874 km/h), pero aún así estaba fuera del Top 24 y con un último intento restante antes de las 6 PM para evitar el Bump Day del día siguiente.

Todo o nada, de Silvestro salió por última vez a pista para lograr la clasificación y en donde mejoró de sobremanera con un promedio de velocidad de 224.392 mph (361,123 km/h) para ubicarse en la posición 24, clasificando de forma directa a la carrera después de tres complicados días.

“Hoy puse el auto en la grilla y eso algo muy especial. Estaba temblando con un auto suelto y en especial cuando no estas haciendo muchas vueltas a lo largo del mes. Debo agradecer al equipo y auspiciadores por toda la confianza puesta”. – Simona de Silvestro después de clasificarse para la Indy 500

Con las manos vendadas, recibiendo constante tratamiento en sus manos para reemplazar la piel quemada, de Silvestro corrió su segunda Indy 500 largando desde la posición 24. No obstante, la suiza alcanzó a correr solo 100 millas de carreras luego de rozar el muro y que provocó serios problemas de maniobrabilidad que la forzaron a abandonar en la vuelta 44.

“Chuletas” se convirtió en un héroe de culto dentro de la fanática de IndyCar, teniendo una cuenta de Twitter que amasó cientos de seguidores en el corto plazo. La suiza completó la temporada con “Chuletas”, su mejor resultado con el viejo chasis fue un décimo lugar en las calles Toronto para terminar en la posición 20 dentro del campeonato con 225 puntos. Dos años después, el chasis fue puesto en venta por eBay y su rastro se perdió por completo.

Una calcomanía de Pork Chop dentro de la cabina del auto de Simona. Imágenes gentileza de IndyCar.

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