¿Qué diablos es americanizar la Fórmula 1?

Una carrera en Miami para 2020, un evento similar al Draft de la NFL pero sin elegir a los pilotos para que firmen por otros equipos, sino que más bien hacer un “Fan Fest” para los fanáticos durante la postemporada en el invierno europeo, carreras clasificatorias, puntos para todos, son varias de las ideas propuestas por Liberty Media en el último tiempo.

En la actualidad, la Fórmula 1 es administrada por el conglomerado de medios estadounidense propiedad de John Malone. Desde la llegada del grupo estadounidense a la Fórmula 1 a inicios del 2017 han habido una serie de cambios dentro de la categoría en cuanto al lado comercial, organizativo, redes sociales, televisación, entre otros elementos.

Sean, Chase & Ross
De izquierda a derecha: Sean Bratches (director comercial de Fórmula1), Chase Carey (CEO de Fórmula 1) y Ross Brawn (Director deportivo de Fórmula 1).

Un logo nuevo, una nueva perspectiva en cuanto a administrar la categoría que incluye la opción de que los equipos compren acciones de la Fórmula 1 y la creación de diferentes departamentos que velen por los múltiples aspectos de la categoría. Para la temporada 2018 se eliminaron a las Grid Girls y en China hubo un Fan Fest junto a Heineken (uno de los auspiciadores globales de la Fórmula 1) para el fin de semana del Gran Premio de China. El cual se ha repetido en varias ciudades a nivel mundial en lo que va de la temporada.

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Recientemente han habido cambios en cuanto a la producción televisiva de los Grandes Premios con nuevos gráficos, producción y hasta una canción oficial compuesta por Brian Tyler.

Los cambios han sido recibidos de forma mixta, porque no a todos les gustan las cosas nuevas y mucha gente ha usado como argumento: “De que quieren americanizar la Fórmula 1”. 

Corsa II
En Corsa juran que Liberty Media cambió el sistema de superlicencia de la FIA, pero no saben que desde 2016 que han hecho esos cambios y que la FIA ha impulsado la creación de campeonatos regionales como la F4 de las Américas.

Americanizar la Fórmula 1 fue lo que vimos para el Gran Premio que se disputó en Austin el año pasado, con Michael Buffer haciendo la presentación de los pilotos, la cual tuvo mucha fanfarria y que obviamente tuvo reacciones mixtas.

Muchos repiten esa frase ¿pero qué es exactamente “americanizar la Fórmula 1”?

Hice esa pregunta en redes sociales y mucha gente tiene diferentes visiones.

Al final de cuentas, no existe un concepto claro, sino que ideas y percepciones diferentes y sobre “el americanizar la Fórmula 1”.

Al pensarlo bien y de forma detenida, Liberty Media está tratando de lograr algo que Bernie nunca pudo conseguir en su más de 40 años al mando de la Fórmula 1, que fue conquistar el mercado estadounidense. Ecclestone puso un montón de carreras en los Estados Unidos como fue en Las Vegas dentro del estacionamiento de un casino, Long Beach, Detroit. Tres carreras bajo condiciones diferentes que tuvieron sus dificultades, en el caso de Detroit fue en una pista que se derretía por las altas temperaturas. Phoenix, con una carrera que fue menos popular que una exposición de avestruces. Indianapolis; el templo de la velocidad que fue escenario de uno de los momentos más vergonzosos en la historia de la Fórmula 1. Y el último en New Orleans con una carrera que nunca vio la luz. La excepción a la regla ha sido Austin, hogar del Gran Premio de los Estados Unidos desde 2012.

Los nuevos dueños de la categoría buscan balancear las cosas por el bien de la Fórmula 1 a largo plazo, en especial con las nuevas regulaciones técnicas de 2021 tomando forma. Últimamente, Ross Brawn ha dicho que harán “todo lo posible” para mantener a Force India en funcionamiento.

Desde un punto de vista comercial, Fórmula 1 quiere llegar a nuevos mercados, sacándole provecho a las 25 carreras que el Acuerdo de la Concordia tiene como límite. Ya hay rumores de que Miami, Hanoi y Assen son ciudades que tienen conversaciones con la FOM para albergar un Gran Premio a no más tardar en 2020. Es algo que no está tan alejado a lo que Bernie hacía cuando estaba al mando de la categoría cuando puso carreras en Bahréin, China, Abu Dhabi, India, Azerbaiyán, entre otros destinos exóticos.

Desde el lado administrativo, Liberty quiere equilibrar la balanza entre los equipos, partiendo por la instauración de un tope presupuestario, el cual ha sido esquivo desde hace años. Instaurar un sistema de pagos e ingresos más equitativos para los equipos y mejorar la comunicación entre los equipos, la FOM y la FIA.

En cuanto al lado deportivo y técnico, se busca mejorar el espectáculo en pista con autos que faciliten los sobrepasos y que a la vez dejen de tener una gran dependencia aerodinámica, uno de los efectos secundarios de las regulaciones técnicas del 2017.

Pese a todo estos cambios e ideas, el poner a un piloto estadounidense en la categoría no es una de sus prioridades. Ni siquiera hay un interés por parte del único equipo “Made In USA” en tener un piloto estadounidense, siendo que la lista de nombre es bastante atractiva con pilotos como Alexander Rossi y Josef Newgarden. Recientemente, Santino Ferrucci dejó por el suelo la reputación de los pilotos de Estados Unidos a nivel internacional con su termeada durante la carrera de la Fórmula 2 en Silverstone.

Josef Newgarden Sonoma 2017
Josef Newgarden, campeón 2017 de la IndyCar Series. Foto gentileza de IndyCar Media.

Para algunos americanizar la Fórmula 1 es quitar el glamour y borrar la historia de la Fórmula 1, pero seamos serios, el glamour que siempre nos ha vendido la Fórmula 1, uno inalcanzable para varios de nosotros. Siempre recuerdo los resúmenes de temporada que solían hacer a finales de año y cuando llegaba el turno de Mónaco, se resaltaba por el glamour más que por la acción en pista.

Americanizar la Fórmula 1 es un concepto difuso que no tiene algo que muestre realmente lo que es. Si uno toma como ejemplo lo que se puede ver NASCAR e IndyCar, son dos cosas diferentes partiendo por sus bases, NASCAR tiene raíces conservadoras muy fuertes, mientras que IndyCar es una alternativa viable a la Fórmula 1 y está en proceso de recuperar el prestigio perdido debido a la separación entre CART y el IMS que ocurrió en 1996. Pero la Fórmula 1 no tiene eso, es un campeonato mundial, un mundo diferente entre esas dos categorías con ideas, creencias diferentes. NASCAR, IndyCar y Fórmula 1 tienen problemas similares con tienen diferentes niveles de complejidad.

Como dije durante la mitad de este articulo, el concepto de “americanizar la Fórmula 1” es una idea difusa, sin límites claros, son ideas que cada fanático tiene y que son válidas, pero sin eso que reafirme la idea de que Liberty Media quiere transformar la Fórmula 1 en algo “Made In America”. 

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