F1: Bernie Ecclestone y el acuerdo de 100 años

El 1 de julio de 1898, Gran Bretaña llegó a un acuerdo con la Dinastía Qing por el arriendo de los terrenos de la isla de Hong Kong, el cual duraría 99 años tras llegar a un acuerdo entre ambos imperios y que llegó a su fin en 1997 con la transferencia de la soberanía a China, la cual se mantiene hasta el día de hoy y se rige bajo el principio constitucional de un país, dos sistemas.

22 años atrás, Bernie Ecclestone lograba uno de sus grandes golpes para afianzar su poder dentro de Fórmula 1 con un contrato y que fue la culminación de casi 30 años de trabajo y conflictos. Desde la fundación de FOCA en los 70s, sus roces con la FISA para posteriormente transformar una asociación de constructores en una multimillonaria empresa que actualmente es conocida como Formula One Management y que es propiedad de Liberty Media desde 2017.

FOM es la que mueve a Fórmula 1 de un lado a otro de marzo a diciembre, es la entidad que ve donde se hacen las carreras, es la entidad que vela por los asuntos económicos de la categoría como también el reparto de dinero para los constructores, organiza la señal de TV de las carreras y los acuerdos con los canales que la pueden transmitir en el mundo, y es la pieza clave junto a la FIA para la redacción del Acuerdo de la Concordia. El documento que define los términos económicos por los cuales los equipos recibirán por premios a final de temporada e ingresos de TV. Desde 1981 han existido ocho tomos, el más reciente el que se firmó en 2021.

En 1987 caducó el primer Acuerdo de la Concordia, a su vez Ecclestone se convirtió en vicepresidente de la FIA, estando a cargo de los asuntos promocionales y gestionando el lado comercial de Fórmula 1 con la creación de Formula One Promotions and Administration, empresa con la cual administró los derechos comerciales de la categoría. El 47% de los ingresos de TV iban a los equipos, el 30% para la FIA y el 23% restante a FOPA que junto al dinero de los promotores de los GP armaba los pagos para los constructores de final de temporada.

Desde la creación del Acuerdo de la Concordia que los derechos de TV cayeron en manos de los equipos gracias a una cláusula que la FISA no detectó en su momento y que años después marcaría la diferencia en Fórmula 1 con FOCA/FOA/FOM teniendo control total de esos ingresos. No obstante, en sus primeros no fue del todo rentable y Ecclestone cambió el plan de negocios al formar FOPA. En 1995, la FIA decidió entregarle a FOPA los derechos comerciales de Fórmula 1 por un periodo de 14 años a cambio de un pago anual por parte de Ecclestone. Esto causó molestia en varios de los equipos, los cuales se rehusaron a firmar el nuevo Acuerdo de la Concordia, ya que no tendrán conocimiento de los ingresos generados en cuanto a la venta de los derechos de TV. El cuarto tomo se firmó a mediados de 1996, pero sin las firmas de McLaren, Tyrrell y Williams quienes lo acabaron haciendo dos años después.

En 1996, Ecclestone creó SLEC Holdings, una sociedad cuyo nombre fue tomado de la abreviatura de su entonces esposa Slavica, a inicios del 2000, la empresa alemana EM.TV compró el 50% de la propiedad por más de 1.000 millones de dólares. Menos de tres años después, el Grupo Kirch compró el 25% y meses después la otra mitad para convertirse en el dueño mayoritario de SLEC Holdings, dándole a Ecclestone otros 1.000 millones en ganancias.

Desde inicios de los 80s que Ecclestone logró armar una gran cantidad de poder dentro de Fórmula 1, lo cual no pasó desapercibido con la Unión Europea y que mediante una investigación de dos años llevó a un proceso de infracción por el monopolio que existía entre el británico y la FIA, la cual era presidida por ese entonces por su gran amigo Max Mosley. Dos años después ambas partes llegaron a un acuerdo en donde Ecclestone vendió gran parte de su propiedad, poniendo fin a las acusaciones y acordando realizar los siguientes cambios:

  • Fortalecer la participación y derechos de los dueños de circuitos y teniendo a la FIA actuando de manera imparcial con todas las formas de automovilismo en la que ellos actuasen como ente rector.
  • Dejar de tener intereses comerciales en Fórmula 1, además de remover todo obstáculo a otras categorías para competir con Fórmula 1.
  • La FIA retiene su derecho en el campeonato, uso del nombre «FIA» y marcas registradas, pero eliminando reclamos relacionados a los derechos de transmisión y renunciando a cualquier reclamación de los derechos de TV de acuerdo a las cláusulas redactadas dentro del Acuerdo de la Concordia.
  • La FIA ha dejado claro que sus decisiones serán siempre motivadas y que podrán ser impugnadas ante los tribunales nacionales.
  • La venta de interés que fueran propiedad de FOA (Formula One Administration) en todas las formas dentro del deporte motor, trabajando exclusivamente con Fórmula 1 y con Ecclestone abandonando su rol dirigencial dentro de la FIA.
  • La limitación de los acuerdos entre FOA y los canales de TV abiertos por las transmisiones de F1 a un periodo de tiempo de entre tres a cinco años, quitando restricciones impuestas a los canales en caso de que quisieran transmitir otras formas categorías del deporte motor.

La decisión de la Unión Europea abrió la cancha para que Ecclestone diera uno de sus grandes golpes al sellar un acuerdo de 100 años con la FIA por los derechos comerciales de la categoría a cambio de un pago único de más de 300 millones de dólares, los cuales fueron directo a las arcas del ente rector para renovar su infraestructura, financiar programas de investigación, inversiones para garantizar su futuro a largo plazo y creación de la fundación FIA.

El acuerdo fue aprobado por el Comisario Europeo de Competencia al considerarlo como una venta, pero en donde la FIA seguiría actuando como ente rector del campeonato, proveyendo de los servicios administrativos y legislativos que garantizaran el funcionamiento de Fórmula 1.

En un periodo en donde las marcas automotrices tenían una fuerte participación en Fórmula 1: BMW, Ferrari, Ford, Honda, Mercedes Benz, Renault y Toyota los cuales en su momento amenazaron con crear su propio campeonato mundial de monoplazas a raíz de una serie de desencuentros con Ecclestone por la repartición de los dineros para los equipos. Kirch ofreció a las marcas un 25% de las acciones de SLEC para calmar las aguas.

Uno de los grandes temores que tenían los equipos al momento del anuncio era que una vez finalizado los contratos actuales con los canales de TV iba a haber una masiva transmisión a las plataformas de TV paga dado que el Grupo Kirch, una empresa cuyo fuerte era el negocio de la TV era uno de los grandes accionistas de SLEC Holdings. No obstante, la transición de TV abierta a pagar empezó a ocurrir y con fuerza a inicios de la década del 2010 en Europa.

Otro punto hablado fue el Acuerdo de la Concordia, al momento de firmar el acuerdo de los 100 años, el cual iba en su quinto tomo y tenía una duración hasta la temporada 2007. Con el traspaso de los derechos, la FIA ya no tendría participación en las negociaciones, dejándole todo eso en manos de Ecclestone.

Kirch quebró en 2002 y su 50% quedó en manos de un consorcio de tres bancos y que en 2005 vendieron a CVC Capitals, los cuales dejaron a Ecclestone a cargo de los asuntos comerciales de Fórmula 1 hasta llegar a la barrera de los 80 años hasta que en 2017 fue adquirido por Liberty Media.

Actualmente el acuerdo de los 100 paso a ser de 113 si uno suma el primer acuerdo que databa de 1995, Fórmula 1 paso de generar millones a miles de millones de dólares en menos de 18 años, mientras que la FIA se lleva poco o nada de ser acuerdo para utilizar el dinero generado en cuestiones operaciones y que sumado a otras cuestiones ha llevado a un choque de pesos pesados entre Mohammed Ben Sulayem, presidente electo de FIA desde finales del 2021 y Stefano Domenicali, CEO de Fórmula 1.

Por primera vez más de 50 años que el ente rector del automovilismo no está presidido por alguien proveniente de la Fórmula 1. Jean Marie Balestre fue enemigo de Bernie, pero acabó siendo su gran aliado, en especial con su guerra con IndyCar de inicio de los 90s. En 1993 asumió Max Mosley, su mejor amigo, dándole vía libre para expandir el imperio a Ecclestone y con el cual acordó el acuerdo de los 100 años. Jean Todt estuvo al mando de la FIA por 12 años, el francés era un hombre poderoso desde sus años en Peugeot y con Ferrari afianzó el suyo, siendo hombre clave en los años de dominio de Michael Schumacher hasta llegar a la presidencia en 2009. Todt era un tipo que sabía hacer política y podía lograr el consenso cuando las cosas se complicaban.

Ahora esta Ben Sulayem, un expiloto de Rally, múltiple campeón en el Medio Oriente, persona clave que ayudó a traer la Fórmula 1 a los Emiratos Árabes Unidos y que ahora está velando por intereses de la FIA y sus 244 miembros de FIA en 146 países. Rayando la cancha a Liberty Media que ellos también hacen que la Fórmula 1 tenga vida, mientras que en la otra esquina está Domenicali, ex hombre de Ferrari cuya tarea es buscar formas de maximizar los ingresos para Liberty Media.

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