La encrucijada de Bubba Wallace

En 2007, Lewis Hamilton hizo su debut en Fórmula 1, convirtiéndose en el primer piloto de color en participar de la categoría. Hamilton, de ascendencia granadiense fue un proyecto a largo plazo por parte de McLaren y en especial de Ron Dennis, quien desde los 12 años moldeó al joven piloto británico oriundo de Stevenage para transformarlo en el futuro piloto del equipo. En su primer año en Fórmula 1 terminó segundo y en 2008 ganó el campeonato de la forma más dramática posible en la última curva, de la última vuelta, de la última carrera de la temporada. Actualmente es un cuatro veces campeón del mundo.

Su color de piel pudo haber influido a favor de la carrera de Hamilton dentro de Fórmula 1, pero en líneas generales nunca fue algo que se destacó con fines promocionales. Hamilton ha tenido problemas raciales en cuanto a su color de piel desde los inicios de su carrera en Karting como también en Fórmula 1. La primera vez, fue en 2008 cuando fanáticos españoles se pintaron de negro como lo hacían los actores blancos en la década de los 40s para representar roles de gente de color, conocido como “Blacking up” y con poleras que decían que eran de la familia de Hamilton.

En 2011, Lewis Hamilton tuvo su “día de furia” durante el Gran Premio de Mónaco. Hamilton fue penalizado por su agresivo manejo en las calles del principado. Posteriormente durante la rueda de entrevista post carrera se mandó la siguiente frase:

  • Periodista: Porque atraes tanto a los comisarios, ¿crees que es lo opuesto a lo que tu piensas?
  • Hamilton: Tal vez porque soy negro, como dice Ali G.

A lo largo de la historia del automovilismo han habido varios pilotos de color desde Wendell Scott; el primer piloto afroamericano en ganar una carrera de NASCAR, a Willy T Ribbs; el primer piloto afroamericano en clasificar para las 500 millas de Indianápolis con un equipo auspiciado por Bill Cosby.

En la actualidad Darrell “Bubba” Wallace es el único piloto afroamericano que corre en NASCAR. Este año hará su debut a tiempo completo en la serie mayor de NASCAR al mando del icónico #43 de Richard Petty Motorsports. La llegada de Wallace a la serie mayor de NASCAR se debió a una serie de situaciones que se conjugaron a su favor, entre ellas la intervención de la misma NASCAR para que Wallace pudiera conseguir un auto para poder competir este año.  Se podría decir que Bubba Wallace es el “Lewis Hamilton de NASCAR” y que los ejecutivos de la serie son el Ron Dennis que ayudaron a que se desarrollasen sus habilidades de piloto.

 

El caso de Wallace es bastante especial, uno de los primeros graduados del programa de diversidad que tiene NASCAR para tener a minorías presentes en la categoría que han sido exitosos. El programa de diversidad de NASCAR ha tenido como graduados a Daniel Suárez (piloto mexicano oriundo de Monterrey), quien en 2016 se convirtió en el primer piloto extranjero en salir campeón en una categoría de NASCAR y que por coincidencia ocurrió la semana después que Donald Trump fue electo presidente de los Estados Unidos. Otro exitoso caso es el Kyle Larson (piloto de ascendencia japonesa oriundo de California) Larson desde los 12 años ha estado en la mira de NASCAR, pero en 2012 pasó a ser parte del programa. Actualmente Larson compite en la serie mayor de NASCAR con Chip Ganassi Racing y ha ganado cinco carreras hasta la fecha.

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La movida de NASCAR a ser más abierta ante las minorías puede ser vista en la actualidad como un intento de ser “políticamente correcta”, pero NASCAR ha luchado por décadas de sacarse el mote del “deporte más blanco de los Estados Unidos”. Sin embargo, es algo bastante complicado, ya que NASCAR y la derecha conservadora estadounidense han estado ligada desde casi el inicio de la categoría en los años 40s, dado el hecho de que el sur estadounidense siempre ha sido un terreno de gran apoyo para el Partido Republicano desde los últimos 60 años. No es una coincidencia que George Bush haya ganado la disputada elección presidencial del 2000 frente a Al Gore, gracias a su triunfo en el estado de Florida.

El fundador de NASCAR, Bill France Sr apoyó al candidato independiente George Wallace en 1968. Wallace era uno de los políticos más activos en cuanto a la segregación racial dentro del país. Fue protagonista de uno de los incidentes más infames de la época de segregación racial cuando bloqueó la puerta de entrada de la Universidad de Alabama con tal de evitar la entrada a dos estudiantes de color bajo la premisa de “Segregación ahora, segregación mañana y segregación siempre”.

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George Wallace “echando cara” en la entrada de la Universidad de Alabama. Foto gentileza de New York Daily News.

En los últimos 10 años NASCAR ha tratado de cambiar su imagen de ser un deporte 100% sureño, a uno que recibe con brazos abiertos a cualquier tipo de persona sin importar su ideología política, orientación sexual, religión, raza, etc. No obstante, siempre hay un pero, algo que deja a NASCAR mal parada que hace que por cada paso avanzado retrocedan tres.

Y eso ocurrió a inicios de 2016, cuando pilotos de NASCAR apoyaron públicamente la campaña de Donald Trump en un evento realizado en Charlotte, NC. Entre ellos el CEO de la categoría Brian France y los pilotos: Ryan Newman, Chase y Bill Elliott, y David Ragan.

El problema no yace en el que el CEO de la categoría y varios pilotos hayan apoyado al candidato republicano, sino que por el hecho de la percepción pública de que NASCAR es y será “deporte más blanco de los Estados Unidos”, que está fuertemente ligado al conservadurismo estadounidense. La sociedad estadounidense quedó con la percepción de que NASCAR como organización estaba 100% con Trump.

“Tuve el apoyo de Brian France y NASCAR el día de ayer en Georgia, junto a muchos grandes pilotos. ¡Gracias NASCAR y Georgia!

Irónicamente cuando Trump anunció su candidatura presidencial con ese discurso inaugural en donde criticó a los inmigrantes mexicanos, NASCAR reaccionó al anunciar que dejarían de realizar sus banquetes de fin de año de sus categorías en propiedades de Trump como el Trump Plaza.

Bubba Wallace está en el ojo del huracán debido a todo lo que ha pasado con Trump, la violencia policial contra afroamericanos, y el surgimiento del movimiento #BlackLivesMatters y el hecho que NASCAR sea visto como “el deporte más blanco de los Estados Unidos” para empeorar las cosas, su jefe Richard Petty está en contra de las protestas de los jugadores de la NFL que se arrodillan durante el himno estadounidense y ha dejado en claro de que si uno de sus empleados lo hace será despedido de forma inmediata. Petty apoyó públicamente a Trump y además de ser el jefe de equipo y dueño del auto con el cual Wallace participará en la serie mayor de NASCAR a partir de febrero.

La temporada de novato de Wallace va a ser complicada y no solo porque competirá en “las ligas mayores”, sino que por todos los acontecimientos sociales que han sacudido al país y que de alguna u otra forma tiene relación al mundo de NASCAR que se rige por los principios de “dios, la patria y la bandera”.  Será interesante saber si habrán grupos tratando de hacer presión para que Wallace se pronuncie, aunque en cualquier momento esto puede pasar a mayores y en donde la ya decaída popularidad de NASCAR puede seguir cayendo más bajo, y no solo en las audiencias de TV y de asistencia.

El sabe que es un piloto que sale de lo común al ser de raíces afroamericanas y que puede marcar la diferencia desde un punto de vista social. Wallace nunca lo tuvo fácil desde sus inicios, viviendo el racismo por parte de los fanáticos, pilotos y oficiales. Puede que algún día Wallace sea la persona que cambie las cosas en NASCAR para bien y que realmente haya una apertura que no esté disfrazada como una maniobra publicitaria con tal que la categoría quede bien ante la sociedad.

NASCAR tendrá que ser extremadamente cuidadoso y atento a las situaciones que puedan perjudicar a la categoría, en especial las de connotación racial, dado que el corazón de NASCAR y la mayor cantidad de fanáticos vienen de lugares como Alabama, Tennessee, Charlotte, Virginia, entre otras ciudades.  Y así evitar controversias como lo fue el fanático (hombre blanco) que llevaba una polera que decía “No a los Negros En NASCAR”.  durante una carrera de NASCAR que se disputó en Alabama en 2010.

Hay un solo piloto afroamericano en el máximo nivel de nuestro deporte (NASCAR), yo soy ese.  No vas a dejar de escuchar por años sobre “el piloto negro”. Apoyalo, acéptalo y disfruta del viaje. 

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