Los deflectores de la discordia: Cuando Irvine ganó, fue descalificado, apeló y ganó nuevamente

Corría 1999 y el campeonato estaba en su recta final, los contendientes al título eran el campeón defensor, Mika Hakkinen y el piloto de Ferrari, Eddie Irvine. El norirlandés se convirtió en un contendiente directo al título luego del accidente de Michael Schumacher en Silverstone y por defecto en el piloto número 1 de la Scuderia.

Embed from Getty Images

La penúltima carrera de la temporada 1999 de Fórmula 1, se celebró en un lugar nuevo para la categoría y el automovilismo en general como lo era Malasia. El circuito de Sepang era uno de los más modernos dentro del calendario y a la vez se convirtió en uno de los más exigentes por su cálido clima y alta humedad.

Circuito de Sepang

Hakkinen llegaba a Malasia con un liderato de dos puntos (62) por sobre Irvine (60), el cual la pasó mal en la carrera anterior en Nürburgring, luego de que su última detención en pits terminará siendo de más de 20 segundos tras un serie de errores cometidos por el equipo, uno de los errores más llamativos fue que el equipo no podía encontrar sus neumáticos asignados debido a que Mika Salo (compañero de equipo de Irvine mientras Schumacher se recuperaba) fuera a pits inesperadamente, desorganizando toda la estrategia de los italianos.

Michael Schumacher hizo su regreso a las pistas para ayudar a Irvine a ganar el campeonato, el alemán pasó las semanas previas al Gran Premio practicando en el circuito de pruebas de Maranello. Originalmente Schumacher iba a volver para prepararse para la temporada 2000 dado que él no se sentía en condiciones para correr una carrera completa, por más que haya recibido el alta de los médicos, no obstante, Ferrari logró persuadirlo para que se subiera al F399 y diera unas vueltas en el circuito de Mugello.

“Es cierto que los doctores dijeron que estoy listo para retomar mis actividades, pero no me siento capaz de abordar un Gran Premio.” – Michael Schumacher

El entonces dos veces campeón del mundo volvió a las pistas un lunes 4 de octubre, haciendo un total de 68 vueltas, su mejor vuelta fue de 1:27.287, aún así el alemán decía que tenía problemas en una de sus rodillas que le imposibilitan entrenar de gran forma y por consigo correr un Gran Premio. Sin embargo, Schumacher cambió de opinión y Ferrari anunció con bombos y platillos su regreso para el Gran Premio de Malasia tras tres días de pruebas en los cuales Schumacher hizo el récord de vuelta en el circuito de Fiorano.

“Yo también quería regresar, pero tenía que convencerme y estas sesiones de prácticas; primero en Mugello y luego en Fiorano, me dieron la seguridad y luego estaba el deseo de ayudar al equipo y a Eddie.” – Michael Schumacher

Embed from Getty Images

Tras estar ausente por seis Grandes Premios, Schumacher volvió de forma dominante consiguiendo la Pole Position (1:39.688) con una ventaja de casi un segundo de diferencia, seguido por Irvine (1:40.635) Coulthard (1:40.806) y Hakkinen (1:40.866). Ya en carrera ambas Ferrari sacaban ventaja, mientras que Hakkinen no tuvo una buena salida y terminó en la cuarta posición al llegar a la primera curva.

Schumacher, Irvine, Coulthard y Hakkinen era el orden tras la primera vuelta. En la vuelta 4, Schumacher “hizo el favor” y dejó pasar a Irvine, el líder del campeonato tenía que hacer lo suyo que era escaparse y ganar la carrera, mientras Schumacher hacía de tapón, pero en la vuelta siguiente, Coulthard hace el sobrepaso en una de las partes más inusuales y complicadas del circuito metiendo el auto por el lado interno de la curva 3, la cual se caracteriza por sus desniveles, pero la carrera del piloto de McLaren llegaría a su fin cuando el MP4/14 del escocés perdió presión de combustible, quedando fuera de carrera y pasando automáticamente a Schumacher al segundo lugar.

Embed from Getty Images

Llegó el momento de las detenciones, primero Irvine, quien salía tercero detrás de Schumacher y Hakkinen. Vueltas después era el turno de Hakkinen, el finlandés salió cuarto detrás de ambas Ferraris y Herbert con el Stewart-Ford.
Con ambos contendiente habiendo hecho sus respectivas detenciones, ambas Ferraris estaban a la cabeza y Schumacher otra vez “hizo el trabajo”, mientras Hakkinen seguía peleando con Herbert por el tercer lugar y en donde salió vencedor, pero no pudo retenerlo por mucho tiempo y a nueve vueltas del final tuvo que parar por combustible luego de que McLaren se la jugará en su detención y cargara solo la mitad del combustible esperando que saliera delante de Michael y así poder despegarse con tal de hacer una holgada diferencia, pero la estrategia fracasó quedando detrás de ambas Ferraris.

Irvine Schumacher 1999 Malaysian Grand Prix
Imágenes gentileza de Formula One Management.

Bandera a cuadros y 1-2 de Ferrari. El triunfo de Irvine lo dejaba líder del campeonato y con una diferencia de cuatro puntos por sobre Hakkinen y llegaba a Suzuka con la primera opción de ser campeón del mundo.

irvine-1999-malasia.jpg
Eddie Irvine celebrando su victoria. Foto gentileza de Sutton Images.

Horas después de cada Gran Premio todos los autos son inspeccionados por la FIA, ambas Ferraris fueron inspeccionadas y detectaron irregularidades en los “bargeboards” o deflectores de viento y en ese momento empezó “el show”.

Embed from Getty Images

En un inicio ambas Ferrari aprobaron la revisión técnica, pero según informó el diario británico, Daily Express, Joe Bauer, delegado técnico de la FIA había recibido un dato sobre el reflector que estaba fuera de reglamento por 10 milímetros, haciendo creer a muchos de que McLaren sabía de la irregularidad desde la carrera anterior en Nürburgring, carrera en donde Ferrari estrenó el nuevo diseño de los reflectores con mucho secretismo.

Ferrari reflector
Según Ross Brawn, director técnico de Ferrari, el reflector no daba algún tipo de ventaja, sin embargo, la pieza restante de 1 cm hizo que fuera declarado ilegal por la FIA. Imágenes gentileza de Formula One Management.

Una vez declarada la descalificación, Ferrari empezó con la apelación, cuatro horas habían pasado desde que el fin de la carrera, pero la polémica ya estaba instalada. Una de las postales de dicha carrera fue ver a Ross Brawn detrás del garaje de Ferrari con una regla y el reflector explicando la situación ante la prensa.

Ross Brawn 1999

Con Ferrari descalificada, McLaren y Mika Hakkinen eran los respectivos campeones de constructores y pilotos, pero para Hakkinen era una sentimiento de victoria vacío.

“No se siente bien, no es la forma para zanjar el campeonato. Ellos ganaron la carrera de forma justa en la pista.” – Mika Hakkinen

Por el otro lado el equipo del entonces campeón 1998 de Fórmula 1, quiso asegurarse de que la sanción contra Ferrari se mantuviese, aunque simpatizaban con el equipo italiano en cuanto a la situación, para McLaren había un reglamento que se tenía que respetar a rajatabla.

“No puedo creer que me quiten los puntos y el liderato del campeonato mundial por algo así, el castigo es muy severo comparado al crimen. Confió en la habilidad de Ferrari para defenderse.” – Eddie Irvine

La discusión ya estaba instalada y todos tenían su punto de vista, incluso Bernie Ecclestone habló criticando las acciones de la FIA al descalificar a ambas Ferraris y pidiendo de que fueran menos rígidos en cuanto a las regulaciones técnicas.

“Lo que pasó en Malasia es malo para el deporte, me gustaría lo que el público quiere: un gran final en Japón.” – Bernie Ecclestone

La apelación estaba fijada para el viernes siguiente a la carrera, en donde Ferrari frente a cinco jueces designados por la FIA iba a dar a conocer sus argumentos. Al día siguiente se dio a conocer el veredicto en una conferencia de prensa con el presidente de la FIA, Max Mosley.

Ferrari ganó la apelación y recuperaron los puntos ganados en Malasia e Irvine seguía como líder del campeonato previo a la última carrera de la temporada en Suzuka.  Usando el articulo 3.12.6 del reglamento técnico de la FIA, Ferrari pudo afirmar que las medidas hechas por los comisarios eran erróneas.

“Durante la audiencia de ayer, Ferrari trajó la pieza exacta y fueron capaces de demostrar a la Corte que el reflector del auto a cierto ángulo, no tenía la dimensión para exceder la tolerancia de 5 milímetros.” – Max Mosley, presidente de la FIA (1993-2008)

Finalmente, Ferrari perdió el campeonato en la pista cuando Mika Hakkinen ganó el Gran Premio de Japón de forma dominante, mientras que Irvine terminó tercero detrás de Schumacher, quedando a dos puntos del finlandés.

Embed from Getty Images

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.